viernes, 26 de octubre de 2012

Pequeños detalles

Sobre los malos momentos que estamos pasando actualmente, hoy me interesa comentar una iniciativa que me ha resultado bastante interesante.

Los ciudadanos tenemos poder para cambiar las cosas, pero se nos va la fuerza por la boca o, lo que es peor, aguantamos el chaparrón como se pueda, a buen recaudo, en casa y de brazos cruzados. Hemos vivido cómodamente durante años y únicamente hemos mirado nuestro propio ombligo. Y, ahora cuando las cosas pintan mal, nos manifestamos contra lo que creemos injusto y criticamos a los políticos por nuestro infortunio. Eso está muy bien, pero cuando escampe, todo volverá a ser igual, porque para nosotros será muy fácil volver a tenerlo todo: comida, ropa... es ahora cuando nos damos cuenta del valor que tenían todas esas cosas que ahora nos faltan. Por esa razón y muchísimas más hay que aprovechar para cambiar. No solo estamos sumergidos en una crisis económica sino también de identidad.

Por eso me encantan propuestas como las que he visto en facebook, un mensaje que todo aquel que quiera puede copiar y pegar en su muro, es éste:

"Hagamos un propósito: Comprar los regalos de Navidad a pequeñas empresas y autónomos. La vecina, el artesano que hace cosas exclusivas, la amiga que tiene una tienda en el barrio, el pastelero que hace turrones artesanos en el puesto del mercado... Hagamos que el dinero llegue a personas comunes y no a grandes multinacionales. Así, más personas tendrán una mejor Navidad.
Si te parece una buena propuesta, copia y péga. Apoyemos a nuestra gente."

A esto me refería, a mirar un poco a nuestro alrededor y preocuparnos cómo está viviendo todo esto nuestro vecino de al lado. Encendemos el televisor y se nos congela el alma por todas las malas noticias que nos llegan. Y en el fondo, aunque no queramos verlo o luego se nos olvide, sabemos que, aunque haya ocurrido al otro lado de nuestro país o en el pueblo de al lado, mañana podría ser un amigo o familiar nuestro o nosotros mismos los que nos quedemos sin casa, los que llenemos los comedores sociales o los que no tengan pan para llevar al hogar. Porque nadie está libre de algo así, hagamos que todos los días a partir de ahora, sean los cimientos para una sociedad mejor en el futuro.